GUÍA ROMA. DÍA # 1


Ver Roma #1 en un mapa más grande

Nuestro viaje empezaba en Santander, llegaríamos a Roma con la compañía Ryanair.
Salíamos desde Asturias, para todos aquellos que estéis en una situación similar, lo mejor es ir en coche (el que pueda) y dejarlo en el parking de larga estancia del aeropuerto.
Para una semana el precio ronda los 45 euros.


Tras unas dos horas y medias de vuelo estaréis viendo la ciudad de los césares.
Antes de aterrizar vivimos una experiencia inolvidable, pudo ser suerte o pudo ser un regalo del piloto, el caso es que el avión trazo un círculo sobre la ciudad.
¡Era como ver los mapas de google! Todo los pasajeros exclamábamos al unísono. !La plaza de San Pedro, el Panteón, el Coliseo!, Roma estaba a nuestros pies, prometiéndonos una de las mejores semanas de nuestra vida.

VINI, VIDI, VINCI !

Nuestros pies ya pisaban suelo romano, ¿ahora?
Muy fácil, al igual que en Londres, la mejor opción la ofrece Terravisión.
En 50 minutos os dejará en la estación de tren, metro y autobuses más importante de la ciudad, Termini.

Desde allí podréis llegar a cualquier punto de la ciudad.

Nosotros nos alojábamos en Campo dei Fiori, como el metro, afortunadamente, no ha llegado al casco antiguo, nos desplazamos en autobús.
En la cara de Termini que mira a las termas de Diocleciano hay paradas de casi todas las lineas de autobús.
En la página oficial de transporte público de Roma está toda la información, hasta tiene un planificador de rutas.

Una amiga nos recomendó alojarnos en un apartamento, fue todo un acierto.
Rent in Rome es una agencia que alquila apartamentos fantásticamente ubicados y muy económicos.
El trato es impecable, animaros a echar un vistazo porque están genial de precio, sobre todo si vais en grupo.

La mejor zona es la de Piazza Navona, nosotros escogimos un apartamento que estaba justo entre Navona y Campo dei Fiori.

Después de respirar tranquilos al ver que alguien nos recibía para darnos las llaves del apartamento y comprobar que era todavía mejor que en las fotos, salimos como locos a explorar la ciudad.


COMO ROBERT LANGDOM


Guía en mano y cómo si tuviéramos que descubrir algún misterio a contrarreloj, queríamos ver los lugares en los que habíamos estado pensando todo el verano.


Ya habíamos visto Campo dei Fiori, solo a dos pasos descubriríamos la impresionante Piazza Navona.




Parece increíble que un lugar tan bello sea real, como si de un escenario perfecta mente diseñado se tratara, la piazza te envuelve y te traslada a otra época.
La fuente de los cuatro ríos, la iglesia de Santa Agnese in Agone y los edificios de color toscano, forman poesía en el que antiguamente fue el estadio de Domiziano.

En cuanto a las calles de Roma, todo es casco antiguo, bastante bien cuidado. Pequeñas callejuelas empedradas que te llevan de joya en joya artística, sin perder armonía ni encanto en ningún momento.



Y si la cosa va de emular a Tom Hanks en Ángeles y Demonios, de la Piazza Navona fuimos a ver el famoso Castillo de Sant'Angelo.



Las vistas desde el decorado puente de Sant'Angelo al atardecer son increíbles. No, no estáis en una postal, podéis pellizcaros porque es real.






Una vez allí, dejando el Tiber a mano izquierda, todo de frente, llegaréis al país más rico del mundo, aunque sus habitantes hagan "voto de pobreza".



Si señor, ante vosotros, el famoso vaticano, para entrar no hace falta pasaporte.


El atardecer rosado de la ciudad dota a la piazza de San Pietro de una atmósfera de paz y armonía, la columnata de Bernini y la fachada de la basílica forman un conjunto sin igual.





Como Razinger no nos quiso invitar a tomar nada, nos fuimos Tiber abajo a buscar un sitio para cenar.

En cuanto a la comida no hace falta decir que no tendréis ningún problema.
Cuando terminamos de cenar ya había caído la noche, pero yo me podía ir a dormir sin ver el foro.


Atravesamos la animada isla tibertina, poco después nos encontramos con el teatro de Marcelo y el pórtico de Octavia.
La tranquilidad de la noche y la iluminación dotaban a estas ruinas de un aspecto mágico, nos quedamos sin aliento, y esto solo era el principio.



Subimos hasta la colina capitolina y la plaza del campidoglio nos acogió en la calurosa noche.
Nada parecía real, nada parecía de esta época.


Con nervios nos asomamos al foro
, desafortunadamente no estaba iluminado, por lo que no pudimos ver mucho. Pero estábamos allí y eso era lo importante. Más de 2000 años de historia a nuestros pies.


Al fondo de la avenida de los foros imperiales, intemporal e impresionante se erige el famoso Coliseo. Imposible resistirse a verlo de cerca.




Ya serían las doce de la noche, no eramos cenicienta pero estábamos agotados.
Volvimos al apartamento dando un agradable paseo.

La primera impresión de Roma supero con creces nuestras expectativas, como si estuviéramos en un museo gigante, lo mejor del arte antiguo, renacimiento y barroco nos esperaba.

Nos fuimos a dormir deseando que la noche pasara rápido para estar pisando el foro, el coliseo...

Como veis Roma no es muy grande pero alberga maravillas en todos sus rincones.

CONSEJOS ROMA

Si señor, este verano he tenido la suerte de probar el maravilloso gelatto italiano, ¿dónde?, en Roma, como no.
Una vez más nos las arreglamos para conseguir un viaje muy, muy barato.
Hay van todos los trucos.






1. COMO LLEGAR


Vuelo 

Optamos por la opción más barata, compañía aerea low cost, en este caso Ryanair.

La aerolinea irlandesa ofrece vuelos desde varias ciudades.


Parking larga estancia.
Como somos paisanos del guaje Alonso, salimos desde Santander.
Para todos aquellos que tengan que realizar un desplazamiento "considerable" hasta el aeropuerto os aconsejamos dejar vuestro coche en el parking de larga estancia.
Dejar el coche una semana cuesta unos 45 €, no os lo dejarán limpio y reluciente pero sí estará a buen recaudo y podréis viajar tranquilos.


 Traslados Ciampino-Roma.
La mejor opción para llegar a la ciudad son los autobuses Terravisión, sí, los mismos que operan en Londres.
Podéis sacar los billetes en el aeropuerto de Santander ( supongo que desde otros puntos de España será igual) o en el propio autobús.
Hay multitud de horarios, para la vuelta, no os preocupéis, al sacar los billetes os indicarán cual es la mejor opción.


El bus os dejará en la estación Termini.



Ver Roma Termini en un mapa más grande

Es la estación principal, desde aquí podéis coger varias lineas de autobús o la pequeña red de metro.


Aquí os dejo un enlace de la página oficial de transporte público de Roma, tiene un útil planificador de rutas.


Para los que se alojes en la zona de Plaza Navona, como fue mi caso, lo mejor es llegar en bus, no hay lineas de metro que pasen por el casco antiguo.

En la zona de Termini que mira hacia las termas de Diocleciano, paran infinidad de lineas. La mejor para llegar a Navona y alrededores es la LINEA 64. 
Podéis sacar los billetes en cualquier kiosko, fuera de la estación hay un montón.

Como es una línea que atraviesa zonas turísticas hay que tener mucho cuidado con las carteras, en nuestro caso no pasó nada extraño, solo hay que tener un poco de picardía.


En el bus no anuncian las paradas, ¿cómo sabréis dónde  hay que apearse?, muy fácil.

Una vez más el bendito google earth nos sacará de toda duda. Callejear un poco por los alrededores con esta útil herramienta y al pasar en bus reconocereis la zona sin problemas. 
De todas formas de camino veréis a vuestra derecha la mole de "Il Vittoriano" y unas paradas después llegaréis a una especie de plaza dónde está el "largo de torre Argentina", llegados a este punto podéis apearos. 



2. ALOJAMIENTO


En una ciudad tan grande hay multitud de posibilidades, para todos los gustos y para todos los bolsillos.
Una amiga nos recomendó alojarnos en un apartamento, desde luego si se reserva con tiempo es la mejor opción.

Los mejores son los apartamentos de RENTAL IN ROME. 
La zona que esta mejor situada es la de Piazza Navona, como veréis podéis elegir entre diferentes rangos de precio. 
Tanto si vais un grupo de gente, como una pareja, son una maravilla.


En temporada alta los precios van más o menos desde 40 € por persona y noche, pero si el apartamento está bien situado merece la pena.

El trato de la agencia fue impecable, no hubo ningún problema.  Son gente muy seria y amable, para cualquier duda te contestan por mail al instante.

Para mí, lo mejor de estar alojada en un apartmento fue el tener la sensación de estar viviendo en Roma, bajar  a Campo dei Fiori, comprar fruta , desayunar viendo amanecer desde la terraza, en fin , increible.


Todo ventajas, la zona es muy segura y muy animada por la noche. 


Un consejo importante, sea cual sea la opción que escojais para alojaros, cotejar siempre la dirección en google maps. Es muy útil, no es lo mismo estar en centro histórico que en extrarradio.


TOMAD NOTA RENT IN ROME.



3. ENTRADAS.


Muy importante, os aconsejo sacar la Roma Pass.  

Cuesta 23 € y se puede sacar en las principales estaciones y museos, ( yo la saqué en los museos capitolinos), y sirve para tres días desde el momento de activación, (el momento que la utilizas por primera vez).





Incluye: 
Roma Pass, bono de transporte ( para tres días que cuentan desde el momento en que realizar el primer viaje), un mapa y una pequeña guía de los lugares dónde se practican los descuentos.


Como Funciona:
La Roma Pass proporciona entrada gratuita en los dos primeros lugares en los que la utilicéis.
Lo más recomendable es utilizarla por primera vez para el combinado Coliseo-Palatino-Foro (cuenta como una entrada) y los museos Capitolinos. 
En el resto de los lugares que visitéis, podréis disfrutar de tarifas reducidas.
Otra gran ventaja es que NO TENDRÉIS QUE HACER COLAS, si sí habéis leido bien. 
Podréis entrar directamente en el Coliseo sin tener que soportar la tediosa espera de la interminable cola que se forma para visitar el anfiteatro. 
Lo mismo para el Foro-Palatino.


No hay duda, SACAD LA ROMA PASS.




4.COMERCIO Y BEBERCIO.



Todos sabemos que Italia es famosa por su típica gastronomía. Hay un millón de sitios a buen precio para comer. 
No vais a tener problema, también tenéis supermercados Spar y varios puestos dónde venden porciones de pizza para llevar. 
Tambien hay Mcdonalds, pero estando en ciudad de los spaguettis, los paninis, los raviolis, los gelattos...mejor dejar el bigmac para la vuelta a casa.


Algo muy importante es llevar siempre un botellín de agua vacío, hay fuentes por todas partes en las que podréis saciar vuestra sed gratis.


Nada más amigos, espero que esto os sirva de ayuda. 
Arrivederci!!!!!!!!!!!!!!!!!!




PREPARATIVOS PARA ROMA

Si vais a tener la suerte de visitar la ciudad de las pizzas, los papas, Bernini y la gran Rafaella Carra, hechad un vistazo a estos consejos para preparar el viaje.

A mí me sirvieron de mucha ayuda.

1.HACEROS CON UNA GUÍA DE VIAJE

En Roma hay muuuuuuuuuchos lugares para visitar y no está de más llevar una idea de lo que se quiere ver antes de aterrizar en Ciampino.

Para mi gusto las mejores son las guías de la editorial El País Aguilar. Ofrecen guías más amplias o más esquemáticas como las de la colección Top 10, que nos brindan información muy completa a tan solo un golpe de vista.

2. VER LA SERIE Rome de la BBC.

Para los que no la hayáis visto, esta estupenda serie de dos temporadas, nos relata la historia de Roma Antigua desde la época de Cesar hasta la consolidación del Principado de Augusto.
En clave de aventura y en ocasiones de humor nos relatan este interesante periodo histórico a través de las vivencias de dos centuriones de la legión número 13.
Intrigas, traiciones, amor, odio y un Augusto que hace que el emperador Palpatine parezca una abuelita. Todo esto y más es lo que nos ofrece esta gran serie que, con bastante rigor histórico nos lleva de la mano a un interesante viaje a la antigua Roma.
Sin darme cuenta aprendí un montón, lo que me sirvió para apreciar mucho más el viaje.


3. PARA LOS QUE OS GUSTE EL ARTE.

Para todos aquellos amantes del arte, en youtube, hay colgados unos documentales fantásticos de la bbc.

Solo tenéis que buscar "power of art" y ya os salen las diferentes partes.

Hablan de Bernini, Borromini y Caravaggio. La única pega es que están en Inglés. Pero aunque no controléis muy bien el idioma merece la pena verlos.

GUÍA LONDRES, DÍA # 6


Ver Londres # 6, Windsor en un mapa más grande









WINDSOR CASTLE


¡Ohhhhhhhhhhhhhhhhhh! Ya era nuestro último día en Londres, muy a nuestro pesar no nos quedaríamos viviendo allí.
Nos ibamos a ir y todavía no habíamos tomado "a cup of tea" con Elisabeth, si en el pomposo Buckingham Palace no lo habíamos conseguido, sólo nos quedaba una solución.
Amigos, guardad las cerillas y los mecheros, nos vamos a Windsor.

Si disponéis del tiempo suficiente y siempre lo flipásteis con el Exin Castillos o los juegos de Lego, no lo dudéis y reservad una mañana para visitar este encantador lugar.



Si vais con peques o tenéis la suerte de seguir siendo como ellos, se encuentra muy cerca el parque temático Legoland, nosotros no fuimos, pero tiene muy buena pinta.

CÓMO LLEGAR

Hay dos opciones :
- En tren desde la estación de Waterloo.

- En autobús, con la compañía Greenline desde la estación Victoria.

Nosotros fuimos en autobús porque la estación Victoria nos quedaba a dos pasos del hotel.

Si escogéis esta misma opción debéis de saber que:

- En el andén donde estacionan los autobuses de esta compañía (fácil de localizar porque viene indicado con unos carteles) hay información sobre los horarios.
- Los billetes se comprar en el mismo autobús. Nosotros creímos que era en la oficina, pero no, y estuvimos esperando un rato a que abrieran para nada ( tipical spanish).

Nada más, no hay ninguna complicación.
Una vez en Windsor no hay problema para apearos, creo que es en la segunda parada, no obstante hay folletos informativos en el bus y la marquesina está justo delante del castillo, así que no hay pérdida.


ESTO ESTÁ QUE ARDE !!!!!!

El viaje a Windsor es bastante agradable, si podéis, subiros en el piso de arriba, la primera fila gozaréis de unas fabulosas vistas desde un bus británico. No es red, sino green, pero bueno eso desde dentro no se nota, jeje.

Tuvimos la suerte de pasar al lado de el Royal Albert Hall, el Albert Memorial y Kensington Palace, no habíamos ido a visitar estos lugares, así el recorrido que hizo el bus nos vino genial.

Al llegar a Windsor nos dió la bienvenida el cambio de guardia ( a las 11 en días alternos ).

Hay que hacer cola para entrar, parece mucha gente pero va bastante rápido. Los tickets no eran precisamente baratos, pero los audioguías son gratuitos y muy recomendables.




Una vez dentro estaréis en el castillo habitado más grande del mundo. Fundado por Guillermo I "el conquistador" hacía el año 1080, llegó a ser residencia real gracias a la posibilidad de cazar en sus alrededores.



Las zonas que podréis visitar son:

  • Los salones reales.
  • Los aposentos privados de Jorge IV.
  • La capilla de San Jorge.
Alguna de las habitaciones restauradas tras el famoso incendio que todos conoceréis.
El interior está muy bien conservado y su decoración en madera confiere al recinto un aire cálido que transmite vida. La sala de armas es impresionante, el gran vestíbulo, sobrecogedor. Entre sus grandes tesoros se pueden encontrar obras de Rubens, Durero o Rembrandt.


Es otra visita imprescindible para los amantes de la historia, recorrer este impresionantes castillo de la mano de la perfectamente modulada voz del audioguía es como entrar en un cuento.



PERO ELISABETH NO NOS DIÓ DE COMER

No señores, mucho castillo, mucho derroche pero ni siquiera nos habían invitado a unas pastas.
En una mañana da tiempo a verlo todo sin problemas, si termináis a la hora de comer y como nosotros tenéis mucha, mucha hambre en Windsor podréis poner remedio sin problemas.

El pueblo es encantador, aunque turístico no pierde encanto. Hay muchas tiendas para comprar ropa, souvenirs, etc, y varios restaurantes. Nosotros comimos en un italiano muy acogedor y genial de precio.

No dejéis de dar un tranquilo paseo, será una experiencia que no olvidaréis, no porque sea espectacular, pero después de tantos días en la ciudad, se agradece pasar un rato un lugar tan entrañable.




VOLVEMOS A LONDRES

Hacía las 4 de la tarde ya lo teníamos todo controlado y visto, así que, decidimos volver a Londres.
Podíamos ver el "Science Museum" o el "Natural History Museum" pero el demonio ganó y nos fuimos derechitos a Camden otra vez.

Esta vez queríamos ver el pintoresco Stable Market abierto, nuestra elección fue acertada sin duda.






Varias camisetas y algún vestido fueron los recuerdos que nos llevamos del "centro comercial" más original que habíamos visto en nuestras vidas. Ojalá todos fueran así.

Varias tiendas de ropa de segunda mano, rocker, de vestidos japoneses, de música, posters y un largo etc, ocupan lo que antaño eran establos.

A pesar de estar en Londres los precios nos son nada desorbitados.

LAST NIGHT

Muy a nuestro pesar, esa noche tendríamos que despedirnos de nuestro segundo hogar. Las calles más animadas de la ciudad, nuestro querido chinatown, soho, picadilly...
Estábamos decididos a quemar la noche, a darlo todo, ¡a despedirnos por todo lo alto!

Pero los pubs cerraban a las 11 de la noche, ¡a esa hora en nuestra España cañí todavía estamos cenando!
En Londres a partir de esta hora las carrozas se convierten en calabazas y solo te queda entrar en discotecas.

Nosotros, al igual que obús, somos más de garitos dónde pinchen rock, así que dimos una vuelta de despedida y nos fuimos a dormir. Aún así llegamos a la habitación a las 2 y pico de la madrugada, si en esta ciudad el que no se divierte es porque no quiere.



GOOD BYE LONDON

Con mucha pena fuimos haciendo ruido con nuestras maletas hasta la estación.







De camino al aeropuerto, el autobús de Terravisión nos obsequiaba con vistas como esta.
La ciudad nos brindaba una dulce despedida, para que quisiéramos volver.




En resumen, el viaje fue muy divertido, Londres tiene muchas caras, con opciones para todos los gustos es imposible aburrirse en esta acogedora ciudad.

Hay algunos lugares muy interesantes que merece la pena visitar, nosotros no hemos ido porque no se puede ver todo, a veces hay que elegir y no estaban entre nuestros favoritos. Pero echarles un vistazo, tal vez los pongáis en vuestra lista top 10.






Todo esto ha dado de sí nuestra semana en las tierras británicas. Espero que os haya gustado, ayudado o servido para coger alguna idea.

See you friends!




GUÍA LONDRES DÍA # 5


Ver London #5 en un mapa más grande




Era nuestro penúltimo día en Londres y todavía nos quedaba uno de los platos fuertes.
Había que desayunar bien porque esa mañana visitaríamos el famoso British Museum.


UNA MAÑANA EN BLOOMSBURY

Hay paradas más cercanas, pero si tenéis que llegar en metro al museo, bajaros en Kings Cross.
La estación de St Pancras es una maravilla, su fachada neogótica no os dejará indiferentes.



Si os entra un irreemplazable antojo de croissants, crepes o demás delicias galas, desde St. Pancras sale el eurostar, que en un ratillo y os dejará en la mismísima Gare du nord de París.



Bloomsbury es el barrio estudiante de Londres, el equivalente al barrio latino de París. Además del British Museum están la biblioteca nacional, la universidad, y la sede de prestigiosas editoriales.

Nosotros decidimos ir directamente al museo, desde la estación hay un agradable paseo en el que bloomsbury nos enseña pequeños rincones y grandes mansiones.




Personalmente, era uno de los lugares por el que tenía más ganas de visitar la ciudad.
Al fin lo teníamos delante, el British Museum nos daba la bienvenida.


Es uno de los museos más antiguos del mundo, sus comienzos datan de con la donación de la colección privada de Sir Hans Sloane.
A lo largo de todos estos años los británicos han ido expolian... digo adquiriendo piezas de importante valor, el resultado, una de las mejores colecciones del mundo.

Para los que hayan tenido la suerte de visitar París, el British no es tan grande como el Louvre.
En una mañana lo vimos todo sin prisa pero sin pausa.




Los amantes de la historia y del arte disfrutarán de esta visita ineludible, el plato fuerte, la "piedra de rosetta", se encargá de recibiros. Las colecciones de arte egipcio, romano, griego y mesopotámico, harán las delicias de los aficionados, estudiosos y curiosos del legado que nos han dejado estas importantes culturas milenarias.

Para los que os de un poquito más de pereza entrar os animaré diciendo que es gratis y aunque sólo sea por contemplar la sala de lectura, merece la pena echar un vistazo.




A pesar de este atracón arqueológico nos sonaban la tripas. Si os pasa lo mismo, no os preocupéis, en las calles cercanas hay algunos restaurantes a buen precio.
Así que, si ya habíamos tomado te y visto las joyas de la corona entre otros topicazos, sólo nos quedaba comer fish and chips. El menú completo 7 libras, muy cerquita del museo, no está mal ¿no?.


QUERIDO, EL DUQUE NOS HA INVITADO A TOMAR EL TÉ.


Nuetra siguiente parada era en "Apsley House".
No confundir con Ashley House, no vaya a ser que alguien piense que se puede visitar la casa de la prima de fresh Prince.

Chistes malos a parte Apsley House es nada más y nada menos que la casa de el Duque de Wellington, sí, el mismo que le quitó el sueño al poderoso Napoleón Bonaparte.


"El aguador de Sevilla" de Velázquez o la espada que Sir Arthur Wellesley llevaba en la legendaria batalla de Waterloo, son sólo algunos de los tesoros que alberga esta mansión clasicista.

También el Duque acepta los vales, no lleva mucho tiempo verlo. Os recomiendo a todos entrar, en una hora y media se ve todo y si cogéis el audioguía podréis disfrutar de una magistral clase de historia en un escenario incomparable.

Apsley House, haced un hueco.



HIGHWAY TO HELL, DIGO TO SHOP

Si después de tanto museo os apetece relajaros un poco, al salir de Apsley House estaréis justo en Hyde Park.

Nosotros dimos un pequeño paseo y en seguida emprendimos marcha a través de la gran Picadilly Street.

Lo primero que nos encontramos, Hard Rock Cafe, haciendo gala de nuestros tatuajes entramos a tomar una cerveza o mejor dicho "one beer".

Ropa, guitarras y demás objetos de artistas de la talla de Elton John o los mismísimos Beatles decoran las paredes de este peculiar bar-restaurante. No es muy caro, aunque sea, tomaros una coca cola, el espectáculo merece la pena.

Nos encontramos de lleno en la zona de Mayfair y St Jame´s, aquí la realeza compra y los mortales solo miramos. Pero como mirar es gratis, nos dedicamos toda la tarde a ver escaparates y entrar en alguna que otra tienda.

Menos impresionante pero mucho más coqueto que Harrods, está Fortun and Mason. Es como una casa de muñecas en tamaño de real, si Georgiana Darcy tuviera que comprar pastas para el té, iría a Fortun and Mason.





Siguiendo el camino llegareis a Picadilly circus, a al izquierda sube la gran Regent Street por la que se puede dar un agradable paseo hasta Oxford Circus.

Si tenéis la cartera preparada podéis dar rienda suelta vuestros deseos más consumistas.
Como nosotros teníamos esos deseos pero nuestras tarjetas de crédito no los querían compartir, entramos a solamente hechar un vistazo a la tienda de National Geographic y la juguetería Hamleys.

Al final de la calle llegaréis a Oxford Circus, allí una sugerente Kate Moss os invitará a entrar en el archiconocido Top Shop.




Volviendo a bajar en dirección a Picadilly pero unas calles paralelas a Regent Street encontramos los almacenes Liberty con su inconfundible fachada estilo Tudor, y Carnaby Street.




Carnaby Street no sólo ofrece tiendas de ropa que harán realidad todos los sueños de los viajeros más cool, también es una animada zona para tomar unas cervezas o cenar en algún Pub. Eso sí, solo hasta las 11 de la noche.




Aunque si se os hace tarde, quedará el mcdonalds, en picadilly circus hay uno.

Esa noche, sacando partido a la travel card, fuimos ver lo más típico de la ciudad by night, big ben, westminster, downing street (no nos invitaron a dormir) y el puente de la torre.
Sin agobios y con iluminación de postal me atrevería a decir que respecto a la luz del día, ganan.



Una noche más nos fuimos a dormir agotados.




GUÍA LONDRES, DÍA #4


Ver Londres #4 en un mapa más grande.



El cuarto día que estábamos en Londres ya nos movíamos como pez en el agua.
Muy a nuestro pesar tuvimos que empezar a tirar de metro. Para algo está la travelcard y además Londres es la ciudad con la línea de metro más antigua. Hay estaciones que todavía hacen eco de la época en que servían de refugio para los bombardeos de la II guerra mundial.





UNA MAÑANA EN MARYLEBONE




Si como nosotros ya lleváis unos días en Londres y no habéis tenido la oportunidad de tropezaros con ninguna celebrity, podréis ponerle remedio en Madame Tussaud´s.


Es un poco carillo pero las risas están aseguradas, no lleva mucho tiempo verlo y, por supuesto, sirven los vales 2x 1.
















Nosotros lo pasamos bomba, que gritos, que risas, te puedes sacar fotos con todas las figuras. Podréis palpar el famoso trasero de Jennifer López o sentaros a dar órdenes desde el despacho oval.




Eso sí, es recomendable estar en la puerta a primera hora, sino, os encontraréis unas colas considerables.


Una vez en el apacible barrio de Marylebone, no dejéis de dar una vuelta para deleitaros con el que antaño fue una aldea medieval y hoy es una zona residencial con elegantes mansiones del siglo XIX.





Entre mansión y mansión encontramos la casa de Sherlock Holmes y la prestigiosa Wallace Collection.
Lo que os quedará más a mano al salir de Madame Tussaud´s es, elemental queridos viajeros, el museo del famoso detective inseparable de su gorra y su pipa, The Sherlock Holmes Museum.
Si os queréis sentir como uno de los personajes de las novelas de Sir Arthur Conan Doyle, adentraros en está casa victoriana y quién sabe, tal vez podáis resolver algún misterioso crimen.



Un poco más al sur y para los que os guste el arte se encuentra una de las mejores colecciones privadas del mundo,
The Wallace Collection. Fundado a partir de la colección privada de Sir Richard Wallace engloba pintura, escultura, mobiliario y artes decorativas.

Entre sus obras más destacadas están, "El caballero sonriente" de Frans Hals y "El columpio" de Fragonard. Es gratis y la mansión es un museo en sí mismo. No es muy grande así que, por favor, si os gusta la pintura no dejéis pasar la oportunidad de disfrutar de este maravilloso museo. Tomad nota y que no se os olvide.

Si después de todo esto queréis relajaros un rato, al norte se encuentra Regent´s Park, hay un zoo y pueden alquilarse barcas para remar en su lago.



PORTOBELLO

Como nosotros somos un grupo de acción nos fuimos a comer en uno de los barrios más cinematográficos de Londres, Notting Hill.


Ese día no había mercadillo callejero, puede ser que restara encanto, pero pudimos disfrutas tranquilamente de las coloreadas casas de Portobello Road. A pesar de su fama no estaba muy explotado turísticamente, o eso nos hacían creer. Con un montón de tiendas para curiosear, sus encantadoras casitas... así eran Notting Hill y su calle más famosa, mucho más bonitos de lo que imaginábamos.




Quería aferrarme a un café para llevar, quién sabe si me hubiera encontrado a Ewan Mcgregor tirárselo "accidentalmente" encima y correr la suerte de Hugh Grant en la película que todos conoceréis. Me conformé con comerme un bocata mientras daba una vuelta por el encantador barrio.
Imprescindible, sin duda, Notting Hill. Perderos un ratito por la zona, no os arrepentiréis.



THE WHITE TOWER


Después de esto cogimos el metro y nos dirigimos raudos y veloces a la torre de Londres.
Esta vez no queríamos hacer enfadar al famoso Enrique VIII, así que llegamos justo después de comer.

Construida en el siglo XI y ampliada por diferentes monarcas, la Torre de Londres aguanta, orgullosa, el paso del tiempo. Su carga histórica, los tesoros que alberga en su interior y el fuerte contraste con el entorno, hacen de la famosa torre un punto de parada obligatorio para cualquier visitante.


Para los más morbosos fue escenario de numerosas ejecuciones. Para los más curiosos y bajo la advertencia de "va usted a entrar en el lugar más vigilado de toda Inglaterra", la torre guarda las joyas de la corona, en sentido literal.



Lleva una dos horas y media verlo todo, sirven nuestros vales amigos y podréis ver in situ a los famosos beefeaters. ¿Qué más se puede pedir?.



ALLÁ VAMOS AMY

Conseguimos salir con las cabezas sobre nuestros hombros y teníamos toda la tarde por delante. Tras una visita tan histórica no está mal relajarse un poco, dejarse arrastrar por placeres más mundanos. El lugar ideal, por supuesto, CAMDEN TOWN.


Todo lo que os cuente será poco, como las ciudades de las películas futuristas, Camden tiene una atmósfera única dónde el desorden y el caos de sus escaparates resultan hipnóticos. Es el marco perfecto para la controvertida Amy Whinehouse, macarra, desastre, transgresor, igual que la peculiar voz de la cantante británica, te engancha.




En cuanto a la ropa, hay de todo, mucho de segunda mano, mucho para góticos y muchisisisismo para rockers. Pero todo esto es lo de menos dar una vuelta por la calle principal, el mercado de los establos, el paseo por el canal...no, no es un escenario es la realidad.






Hacia las 6 de la tarde ya cierran los mercadillos, las tiendas siguen abiertas hasta las 8 más o menos. Si os entra el hambre hay un starbucks con unas vistas estupendas al canal, si anochece todavía es mejor.



Si queréis algo más contundente en el mercado de los establos hay puestos de comida de todas las nacionalidades.

Quedaros con esto:
- Si os entra la fiebre de Julia Roberts y queréis comprar a lo loco hacia las 6 empiezan a cerrar los puestos.
- Camden no solo son las tiendas, tomaros un café tranquilamente disfrutando del entorno.

- No os paséis por alto el mercado de los establos, no tiene pérdida y es de lo mejorcito.



Ya hacía mucho rato que había anochecido, el ambiente ya era demasiado "Amy" y nosotros demasiado turistas. Regresamos a nuestra zona cero, picadilly-soho-chinatown, ¡ya era nuestro segundo hogar!